martes, octubre 16, 2012

Tal vez...

Tal vez estás sólo con tu soledad porque yo aún no he llegado.
Se me olvida que estas ahí para mí. Se me olvida que estoy aquí por ti.
Se me olvida y a veces me haces recordarlo.
Lo recuerdo, pasa el tiempo y yo no llego. He decido no llegar.

Porque en el fondo de mi corazón tengo fe y la esperanza de que nuestros caminos se encontrarán cuando el tiempo en la línea de tu vida y en el de la mía sean oportunos.

Tal vez sólo estás triste porque no he llegado aún, porque me extrañas aún sin saberlo, porque me necesitas y yo me rehúso a ir.

Tal vez mi ausencia te lastima, tal vez...

domingo, abril 08, 2012

Andy, el Budha y la felicidad

Un día, hace como 6 años estaba haciendo una lista de las cosas que quería en mi futuro.
Eran cosas materiales, no eran situaciones sino sólo ciertos objetos. En aquel momento llegué a pensar que la sola posesión de esas cosas de verdad me haría más feliz, que mi infelicidad radicaba en la ausencia de esos objetos.

Ese día me sirvió para dos cosas:
1) una semana después hace como 6 años, me di cuenta que me la vivía preocupada por el futuro y por el pasado pero que no estaba ni apreciando ni concentrándome en el presente.
2) algunos años después me sirvió para darme cuenta de lo que es el anhelo y reconocer el dolor o sufrimiento que trae implícito.

--------------------------------------------------

Hace como un año estaba en un café con Andy esperando que pasaran 30 o 40 minutos para comenzar una junta de trabajo.

Unos días antes había yo leído algo sobre el Zen, el Tao y el budismo y ciertas ideas se me habían quedado clavadas en la mente. Había ciertos conceptos y preguntas que aún seguía rumiando y digiriendo lentamente: no fueran a hacerme daño, no me fueran a indigestar.

Entonces me quedé callada como suelo hacerlo a menudo, sin importarme la convención social de "hay que evitar los silencios incómodos". A mí no me incomoda el silencio, mas bien, me siento mal porque a los demás les incomoda. Si la persona con la que estoy me cae bien, hablo sobre tonterías para amortiguar su incomodidad y reducir el silencio.

Como Andy no es mi persona favorita me quedé callada, concentrada en mis pensamientos y a la vez contrastando la profundidad de éstos contra la vacuidad de la plática que hace unos minutos había quedado flotando en el aire.

Andy me preguntó "¿en qué piensas?" y entonces le hablé del Zen, de Budha, de los anhelos, de la felicidad, la infelicidad, el sufrimiento y de que justo en ese instante me había yo dado cuenta de aquello que de verdad me hacía feliz.

El pobre Andy se me quedó viendo con cara de "a ver si no me dice que este momento a solas conmigo la hace feliz". Su cara reafirmó mi teoría de que Andy suele pensar que todas estamos enamoradas de él.

Le dije que me había dado cuenta que para mí, mi caso específico, el hecho de tener a ciertas personas a mi lado me hacía muy feliz y que sabía muy bien quienes eran esas personas: mis amigos, mi familia y Jorge.

El pobre Andy se quedó pensando, con una cara desencajada, ve tu a saber qué cosas le pasaron por la mente.

En aquel momento yo sabía que iba a casarse con su novia, tal vez él no lo sabía pero yo sí. Para mí era la acción lógica y predecible que dos personas dormidas realizan.

Casi 7 meses después lo hicieron publico, se iban a casar.

miércoles, febrero 08, 2012

el hambre y la Cara de Pony

Han de saber que hablo dormida.

Han de saber que no sólo hablo dormida, sino que también me siento a la orilla de la cama, abro los ojos y hablo. Ah también dicen que canto cuando duermo.

Si, creepy, yo también creo que ha de dar harto miedo verme hacer esas cosas.

Pero... hace unos días, estando yo dormida inicié una conversación con alguien que estaba a mi lado.

-oye, ¿tienes hambre?
-yo? hambre? no, no tengo hambre
-ah es que los que tienen hambre tienen cara de Pony
-ah? si... sigue durmiendo


Aún no sigo sin saber que es eso de tener cara de Pony, pero suena muy chistoso :D



miércoles, febrero 01, 2012

He dicho!


Soñé que tenía un Koala bebé que sabía hablar.

Comía atún y eucalipto, que obviamente lo podía encontrar enlatado, en el Wallmart.

Además, yo le estaba enseñando a leer y escribir :)

lunes, diciembre 12, 2011

Te amo

Y por alguna extraña razón, por una profunda necedad, una parte de mí sabe que nuestros destinos están ligados. Lo supe desde que te vi.

Cuándo nos volveremos a cruzar, no lo sé, el tiempo lo dirá.

Morí de ganas por entrar a tu vida, porque entrases en la mía, nos cruzamos y nada pasó, me congelé, me perdí.

Me quedé con las ganas de quererte.

Quien sabe, tal vez aún tienes salvación :) tal vez aún te dejas querer.